El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, afirmó que su gobierno continuará con acciones de respuesta tras los ataques que provocaron la muerte de su padre, el ayatolá Ali Jamenei, durante una ofensiva atribuida a Estados Unidos y Israel.
En su primer mensaje oficial tras asumir el cargo, el dirigente señaló que una de las prioridades será mantener la presión en el estratégico Estrecho de Ormuz, al que calificó como un punto clave dentro del conflicto regional. Además, pidió a los países del Golfo cerrar las bases militares estadounidenses en sus territorios.
Jamenei aseguró que las fuerzas iraníes continuarán respondiendo hasta vengar a las víctimas de los bombardeos y sostuvo que las operaciones militares buscan impedir que enemigos externos debiliten o dividan al país. También destacó el papel de aliados regionales vinculados al llamado “frente de resistencia” en Medio Oriente.



