Un juez federal instruyó al Gobierno de Donald Trump a cesar el uso de la Guardia Nacional en Los Ángeles y devolver el control de las tropas al gobernador de California, Gavin Newsom, al considerar ilegal su despliegue. La administración federal había movilizado a más de 4 mil soldados en junio para enfrentar protestas contra redadas migratorias, pese a que autoridades locales ya habían contenido las manifestaciones.
El fallo, emitido por el juez Charles Breyer, reiteró que no existían las condiciones para justificar la intervención militar. La Casa Blanca cuenta con plazo hasta el lunes para apelar la resolución, proceso que ya anunció.
Newsom celebró la decisión y acusó a la administración Trump de afectar funciones esenciales de seguridad pública. Actualmente solo unos 300 elementos californianos permanecen bajo mando federal, luego de que tribunales bloquearan intentos de emplearlos en otras ciudades como Portland.




