La central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, ubicada en la prefectura de Niigata, reanudó operaciones este miércoles por primera vez desde el accidente de Fukushima en 2011. Se trata de la planta nuclear más grande del mundo, operada por la compañía Tokyo Electric Power (Tepco).
En esta etapa inicial, únicamente fue activado uno de los siete reactores del complejo, específicamente el reactor número 6, autorizado previamente por las autoridades regulatorias. La puesta en marcha se realizó a las 19:02 hora local, luego de que se resolviera una falla detectada en una alarma de seguridad, lo que había retrasado el reinicio un día.
La reactivación contó con el aval del gobernador de Niigata y de la asamblea local, pese a que encuestas señalan que cerca del 60 por ciento de la población se opone al regreso de la planta. Los reactores 6 y 7 habían superado las revisiones técnicas desde 2017, aunque permanecieron inactivos por deficiencias en los sistemas de seguridad ante posibles ataques.
Con una capacidad superior a los 8 mil megavatios, Kashiwazaki-Kariwa es considerada estratégica para el suministro energético de Japón y forma parte del plan del gobierno japonés para reforzar la energía nuclear como vía para reducir emisiones contaminantes. La central permanecía detenida desde el cierre general de reactores tras el desastre de Fukushima.



