Un memorando interno del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) permite a sus agentes ingresar a viviendas particulares y realizar arrestos basándose únicamente en órdenes administrativas de deportación, sin necesidad de una orden judicial tradicional, de acuerdo con documentos obtenidos por The Associated Press.
El texto, firmado el 12 de mayo de 2025 por el director interino del ICE, Todd Lyons, señala que los oficiales pueden forzar el acceso a una residencia si la persona cuenta con una orden final de deportación y se niega a ser detenida, siempre que se utilice “solo la fuerza necesaria y razonable”. La medida representa un cambio relevante en los criterios operativos del organismo y ha generado preocupaciones entre expertos legales por su posible conflicto con la Cuarta Enmienda de la Constitución estadounidense.
El memorando establece que los agentes deben identificarse previamente y notificar su intención de ingresar, con un horario permitido entre las 6:00 y las 22:00 horas. Sin embargo, si no hay cooperación, se autoriza el uso de la fuerza para concretar el arresto.
De acuerdo con una denuncia de un informante interno, el documento no fue distribuido de forma general dentro de la agencia, pero sí ha sido utilizado para capacitar a nuevos agentes que participan en la estrategia de deportaciones masivas impulsada por la administración Trump. Incluso, se les habría instruido a seguir estas directrices por encima de manuales previos que exigían órdenes judiciales.
El Departamento de Seguridad Nacional defendió la medida al señalar que las personas sujetas a estas órdenes ya agotaron el debido proceso y cuentan con resoluciones finales de deportación. No obstante, especialistas en derecho constitucional advirtieron sobre el riesgo de abusos y errores, así como de posibles consecuencias legales graves derivadas de estas prácticas.



