Los líderes de Alemania, Reino Unido y Francia, junto con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, coincidieron este viernes —durante una conversación telefónica— en que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra con Rusia debe garantizar los intereses a largo plazo tanto de Ucrania como de Europa.
Según la Cancillería alemana, la línea de contacto actual debe servir como base para un posible acuerdo, y las Fuerzas Armadas de Ucrania deben conservar la capacidad de defender plenamente la soberanía del país.
En la llamada, el canciller alemán Friedrich Merz, el primer ministro británico Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel Macron reiteraron a Zelenski su “apoyo inalterado y total” con miras a alcanzar una “paz duradera y justa”.
Los cuatro mandatarios también reconocieron los esfuerzos de Estados Unidos para poner fin al conflicto, en referencia al plan de 28 puntos difundido por varios medios estadounidenses, entre ellos Axios.
El comunicado subraya que celebraron especialmente el compromiso de Washington con la soberanía ucraniana y su disposición a ofrecer garantías de seguridad sólidas para Kiev.
Asimismo, acordaron mantener una coordinación estrecha entre ellos, con Estados Unidos y con el resto de socios europeos. Subrayaron que cualquier acuerdo que involucre a Estados europeos, a la Unión Europea o a la OTAN debe contar con el consentimiento de los países afectados o con un consenso dentro de la Alianza.
De acuerdo con los detalles filtrados del plan estadounidense, Ucrania tendría que limitar su Ejército a un máximo de 600 mil efectivos tras la guerra, renunciar a ingresar en la OTAN o a permitir el despliegue de tropas aliadas en su territorio, y aceptar la cesión a Rusia de las regiones de Lugansk y Donetsk.
Por su parte, las regiones de Zaporiyia y Jersón permanecerían bajo la actual línea de contacto.
A cambio, Estados Unidos ofrecería garantías de seguridad a Ucrania, comprometiéndose a intervenir si se produjera una nueva invasión rusa.




