Senadores en EE.UU. alcanzaron un pacto para poner fin a la parálisis presupuestaria que mantenía al gobierno federal sin financiamiento. El acuerdo provisional, logrado entre legisladores republicanos y demócratas, permitirá reabrir el funcionamiento de la Administración tras más de un mes de cierre.
El texto establece que los fondos estarán asegurados hasta enero de 2026 y contiene varias medidas destinadas a corregir los efectos de la crisis: los empleados federales que fueron suspendidos o trabajaron sin paga recibirán su salario retroactivo, y quedan protegidos frente a despidos injustificados durante este periodo.
Además, se incluye la financiación de programas clave como los cupones alimentarios para millones de estadounidenses.
Sin embargo, el pacto no resuelve todos los temas pendientes. Uno de los puntos más controversiales —la extensión automática de los subsidios de salud bajo la ley conocida como “Obamacare”— no fue cerrado en este acuerdo, sino que se llevará a votación en una instancia posterior.
La urgencia del acuerdo vino marcada por los efectos directos del cierre: cientos de miles de empleados federales estaban sin salario o en suspensión parcial, y varias agencias redujeron su actividad.
Con esta resolución, se espera que se restaure gradualmente la normalidad en las operaciones del gobierno y que se alivien las tensiones acumuladas durante semanas de paralización.




