Estados Unidos acuñó su última moneda de un centavo tras 232 años de circulación, debido a su alto costo de producción y escasa utilidad en la economía actual.
La Casa de la Moneda informó que, aunque dejará de fabricarse, el centavo seguirá siendo de curso legal.
La decisión, impulsada por motivos de ahorro, pone fin a una tradición iniciada en 1792 y sigue la tendencia de países como Canadá y Australia, que eliminaron sus monedas de menor valor por su bajo uso y elevado costo.




