Autoridades de Estados Unidos comenzaron a tomar fotografías y recopilar datos biométricos de todos los extranjeros que ingresen o salgan del país por aire, tierra o mar, tras la entrada en vigor de una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La medida permite recolectar huellas dactilares y rasgos faciales en aeropuertos, cruces terrestres y puertos marítimos, e incluye a menores de 14 años y adultos mayores de 79, antes exentos. El DHS señaló que el sistema busca reforzar la seguridad nacional y verificar con mayor precisión la identidad y salida de los viajeros, aunque organizaciones civiles han expresado preocupación por el uso y resguardo de los datos.




