El Gobierno de Estados Unidos habilitará un nuevo centro de detención para migrantes dentro de una instalación militar en Texas, el cual se convertirá en el más grande del país. Ubicado en Fort Bliss, cerca de El Paso, el complejo contará inicialmente con capacidad para mil personas y comenzará operaciones el 17 de agosto, según reportó Border Report.
Este recinto, compuesto por estructuras temporales, forma parte de la estrategia de detenciones y deportaciones impulsada por la administración del presidente Donald Trump. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) planea expandir la capacidad del sitio hasta albergar a cinco mil personas.
Además de Fort Bliss, otras instalaciones militares como Camp Atterbury (Indiana) y McGuire-Dix-Lakehurst (Nueva Jersey) también están siendo adaptadas para alojar a migrantes detenidos. Asimismo, se mantiene el traslado de personas a la base naval de Guantánamo, en Cuba, una medida que ha generado controversia.
La apertura de este centro coincide con crecientes denuncias sobre hacinamiento y abusos en los centros de detención. Esta semana, un informe difundido por la oficina del senador demócrata Jon Ossoff documentó más de 500 casos de presunto maltrato en instalaciones del DHS desde 2021, incluyendo agresiones físicas, abusos sexuales y negligencia hacia mujeres embarazadas y menores, especialmente en centros ubicados en Texas.



