Las autoridades de Hong Kong informaron este lunes la detención de 13 personas por presunto homicidio involuntario, como parte de la investigación del incendio más mortal registrado en la ciudad en décadas, que hasta ahora ha dejado 151 personas fallecidas y más de 40 desaparecidas.
El siniestro, ocurrido el miércoles pasado en siete torres de la urbanización Wang Fuk Court, atrapó a decenas de residentes que intentaron escapar por escaleras y azoteas. Las labores de búsqueda continúan, pero la policía advirtió que algunos cuerpos quedaron reducidos a cenizas, lo que podría impedir su localización.
Las investigaciones preliminares señalan que materiales de renovación de mala calidad utilizados en los edificios provocaron la rápida propagación del fuego. Una malla verde que cubría los andamios no cumplía con normas de retardantes, y el aislamiento de espuma empleado por contratistas también avivó las llamas. Además, se reportó que las alarmas contra incendios no funcionaron correctamente.
Miles de personas se han acercado al lugar para rendir homenaje a las víctimas, entre las que se encuentran empleadas domésticas de Indonesia y Filipinas. También se realizarán vigilias en Tokio y Londres.
Las autoridades continúan registrando los edificios más dañados, una tarea que podría extenderse por semanas. Más de mil 100 residentes han sido reubicados en alojamientos provisionales y se han ofrecido apoyos económicos y reposición de documentos.
El caso ha generado indignación pública por las condiciones de seguridad del complejo y por la aparente falta de supervisión en las obras de renovación. Beijing, por su parte, advirtió que tomará medidas contra cualquier intento de “perturbar” la ciudad en medio del descontento social.
Se trata del incendio más mortífero en Hong Kong desde 1948, cuando 176 personas perdieron la vida en un almacén. Autoridades locales ya habían recibido quejas de vecinos sobre riesgos de incendio meses antes del incidente.




