La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas determinó la prohibición mundial del comercio de la manta raya, el tiburón ballena y el tiburón oceánico, al incorporarlas al Apéndice I, categoría que impide su explotación comercial salvo en casos excepcionales, como estudios científicos.
La decisión fue adoptada durante la Conferencia de las Partes celebrada en Samarcanda, donde más de 170 países revisan el estatus de especies en riesgo. La medida para la manta raya y el tiburón ballena se aprobó por consenso, mientras que la del tiburón oceánico requirió votación.
Otras especies, como los peces guitarra y peces cuña, permanecen en el Apéndice II bajo regulación estricta, con cuotas de exportación fijadas en cero. También se suman a esta categoría el cazón y el quelvacho.
En materia vegetal, la palma chilena recibió protección total al ser integrada al Apéndice I, mientras que varias especies de aloe y palmas cola de caballo pasarán al Apéndice II. La conferencia continuará hasta el 5 de diciembre.




