El suministro eléctrico comenzó a restablecerse progresivamente en varias regiones de Chile luego de un apagón que, este martes 25 de febrero, dejó sin luz al 99 % del país. Más de ocho millones de hogares resultaron afectados, lo que llevó al gobierno a decretar estado de emergencia y toque de queda.
La interrupción del servicio, que ocurrió a las 15:15 hora local (18:15 GMT), provocó caos en el transporte, paralizó actividades bancarias, comerciales y mineras, y generó preocupaciones en hospitales y otros servicios esenciales. Aunque no se reportaron incidentes graves ni actos vandálicos, se registraron daños materiales en infraestructuras y electrodomésticos afectados por el regreso repentino de la electricidad.
El presidente Gabriel Boric responsabilizó a la empresa ISA Chile por la falla masiva y aseguró que las compañías implicadas deberán responder ante las autoridades. «No es tolerable que por responsabilidad de una o varias empresas se afecte la vida cotidiana de millones de personas», declaró el mandatario.
Para la noche del martes, el servicio se había restablecido en casi la mitad de los hogares afectados. No obstante, Boric anunció que el estado de emergencia y el toque de queda se mantendrán hasta la mañana del miércoles para garantizar la seguridad.
Este es el segundo gran apagón en Chile en seis meses, luego de que un fuerte temporal invernal dejara sin electricidad a miles de personas en la capital durante semanas.




