El papa León XIV aprobó la beatificación de 50 religiosos asesinados durante la Guerra Civil Española, al reconocer oficialmente su martirio.
Entre los futuros beatos se encuentra Estanislao Ortega García junto a otros miembros de una congregación religiosa, así como el sacerdote Manuel Berenguer Clusella. Según el Vaticano, todos fueron asesinados en 1936 en Cataluña por motivos relacionados con su fe.
Con este decreto, no será necesario comprobar milagros, lo que permite avanzar directamente en el proceso para su proclamación como beatos.



