Investigación de Agencia France-Presse (AFP) sobre ataque a línea demarcatoria que mató a un periodista de Reuters e hirió a otros seis, apunta a proyectil de blindado que sólo el ejército israelí usa en la región.
A 6 de diciembre, el Comité para la Protección de los Periodistas denuncia que al menos 63 periodistas y trabajadores de medios habían sido asesinados desde el inicio de la guerra el 7 de octubre. Dos ataques en rápida sucesión golpearon al grupo de periodistas mientras trabajaban cerca de la aldea fronteriza de Alma al Shaab, en un área en la que el ejército israelí y grupos armados libaneses y palestinos están involucrados en enfrentamientos casi diarios.
Issam Abdallah, de 37 años, murió instantáneamente. Los demás periodistas presentes -otros dos periodistas de Reuters, dos de Al Jazeera y dos de la AFP- resultaron heridos. La fotógrafa de la AFP Christina Assi, de 28 años, sufrió heridas graves por las que le amputaron una pierna y todavía está en el hospital.
Estos hallazgos están respaldados por investigaciones separadas realizadas por Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional. HRW concluyó que los disparos fueron «aparentemente ataques deliberados contra civiles, algo que constituye un crimen de guerra», y que «deberían o podrían ser objeto de procesos judiciales por crímenes de guerra». Amnistía Internacional afirmó por su parte que el incidente se trató «probablemente de un ataque directo contra civiles, que debe ser investigado como un crimen de guerra».
Un portavoz militar israelí dijo después del ataque: «Lamentamos mucho la muerte del periodista». Israel está «investigando» el incidente, agregó, sin reconocer la responsabilidad.
«La AFP ha sido muy clara en que tomaremos todas las vías judiciales que consideremos relevantes y posibles para asegurar que podamos obtener justicia para Christina e Issam», afirmó el director de la información mundial de la AFP, Phil Chetwynd.



