Casi 300 trabajadores y exempleados de la NASA firmaron una carta de disidencia formal dirigida al administrador interino Sean Duffy, nombrado por el presidente Donald Trump, en la que expresan su rechazo a los recortes presupuestarios propuestos por la actual administración.
La misiva, publicada en la plataforma Stand Up for Science, denuncia que las reducciones por más de 6 mil millones de dólares —que representan un 25 % del presupuesto anual— son “arbitrarias” y violan la ley de asignaciones del Congreso. También advierte que los cambios afectarían negativamente la seguridad, el avance científico y la eficiencia de la agencia.
Los firmantes, agrupados bajo la llamada Declaración Voyager, lamentaron la cancelación de misiones aprobadas, el despido de personal y una “cultura del silencio” impuesta en la agencia, sin precedentes en dos décadas. También se cuestiona el giro de enfoque hacia misiones humanas en detrimento de la investigación científica.
Este pronunciamiento se suma a recientes cartas similares de empleados de la EPA y los NIH, que también han cuestionado el rumbo de sus respectivas agencias bajo la actual administración.


