El rapero y magnate musical Sean «Diddy» Combs se declaró inocente de las acusaciones de asociación delictuosa y tráfico sexual presentadas en su contra. Según los fiscales, Combs habría dirigido una red de abuso sexual y coacción durante años, utilizando el chantaje y la violencia para controlar a sus víctimas.
Los fiscales lo describen como «peligroso» y solicitaron su detención sin fianza, mientras que sus abogados propusieron una fianza de 50 millones de dólares para arresto domiciliario con monitoreo electrónico. La acusación incluye testimonios de más de 50 víctimas y menciona actos conocidos como «Freak Offs», en los que las víctimas habrían sido drogadas y forzadas a participar en actividades sexuales.
Combs fue arrestado en Nueva York, meses después de que las autoridades allanaran sus propiedades en Los Ángeles y Miami. Si es condenado, enfrenta una pena mínima de 15 años de prisión, con posibilidad de cadena perpetua.



