Rodrigo Prieto ha tenido un inicio de año trepidante: además de estar al 100% en la posproducción de «Pedro Páramo», su primer filme como director; iluminar una ópera de Wagner y asistir a premiaciones como los Critics’ Choice Awards, ayer fue nominado al Oscar por su trabajo de cinefotografía en «Killers of the flower moon» («Los asesinos de la luna»).
Es el único mexicano que optará en la segunda semana de marzo al premio de la Academia, en donde ya ha estado en tres ocasiones: la primera en 2006 por «Brokeback mountain» («Secreto en la montaña»), con «Silence» («Silencio») en 2017 y en 2020 con «The Irishman» («El irlandés»).
“Ya tenía planeado ver el anuncio (de nominaciones) pasara lo que pasara. Este año (2023) hubo muy buenas películas con trabajos fotográficos muy interesantes, no sólo de las nominadas, sino de las que no quedaron”
“(Al Oscar) no lo considero una competencia porque simplemente el arte es subjetivo y es una decisión que tomarán los cientos de miles de miembros de la Academia, y eso está fuera de mis manos. No sé qué criterio se tiene y no puede tomarse como una realidad de la calidad del trabajo que uno hace”, comparte el cinefotógrafo a pregunta expresa.



