Durante la preparación de la secuela de El diablo viste a la moda, Anne Hathaway intervino ante la producción para evitar que se incluyeran modelos con estándares físicos poco saludables en una de las escenas.
De acuerdo con declaraciones de Meryl Streep, ambas actrices notaron que algunas figuras del casting reflejaban prácticas que creían superadas en la industria, por lo que se buscó modificar ese enfoque.
La nueva entrega de la película apostará por una visión más actual del mundo de la moda, alejándose de estereotipos y adaptándose a tendencias más inclusivas.



