El Ulama, considerado uno de los deportes más antiguos de Mesoamérica, busca ganar mayor reconocimiento internacional aprovechando la atención que genera el Mundial de Fútbol. Esta práctica ancestral, que sobrevivió a la época colonial, continúa vigente gracias a grupos que preservan la tradición en México.
En la Ciudad de México, integrantes del equipo Azkatletl entrenan cada semana utilizando técnicas y vestimenta tradicionales, donde la pelota se golpea únicamente con la cadera. Los jugadores destacan que este juego representa mucho más que una actividad deportiva, ya que también conserva un profundo significado cultural y espiritual ligado a las raíces prehispánicas.
Participantes y entrenadores consideran que la Copa del Mundo puede convertirse en una plataforma para difundir el Ulama entre nuevas generaciones y fortalecer el interés por las tradiciones mexicanas.


