El mundo de la lucha libre despide a uno de sus íconos más influyentes: Hulk Hogan falleció a los 71 años, dejando un legado que transformó para siempre el entretenimiento deportivo. Con una carrera que despegó en 1979 dentro de la entonces WWF, Terry Gene Bollea —nombre real del luchador— se convirtió en un fenómeno cultural gracias a su carisma, fuerza en el ring y apariciones en el cine.
Hogan fue pieza clave para llevar la lucha libre a audiencias masivas, protagonizando momentos históricos como su combate contra Andre the Giant en WrestleMania III. A lo largo de más de tres décadas, conquistó 12 campeonatos mundiales y fue inducido dos veces al Salón de la Fama de WWE.
Reconocido como el rostro de la Hulkamania, su influencia sigue viva en generaciones de fanáticos y luchadores. Su partida deja un vacío profundo en la historia de la lucha libre profesional.



