El arquero argentino Esteban Andrada recibió una sanción de 13 encuentros tras protagonizar una agresión en el duelo entre el Real Zaragoza y el SD Huesca en la Segunda División de España.
La Real Federación Española de Fútbol determinó el castigo luego de que el guardameta fuera expulsado y posteriormente golpeara a un rival en los minutos finales del partido, lo que derivó en un altercado entre jugadores.
El organismo disciplinario consideró la gravedad de la acción, el daño causado y la conducta del futbolista tras la expulsión para imponer la sanción máxima, sin que el club presentara apelación.



