El Gobierno de Alemania informó que respetará cualquier determinación que adopten la Federación Alemana de Futbol (DFB) y la FIFA respecto a la participación del país en el Mundial de 2026, ante el debate generado por un posible boicot al torneo.
Christiane Schenderlein, secretaria de Estado de Deportes, señaló que el Ejecutivo federal no intervendrá en asuntos deportivos y subrayó que las decisiones sobre asistir o no a competencias internacionales corresponden exclusivamente a las federaciones.
La discusión surgió en el contexto de las tensiones entre Estados Unidos y países europeos, luego de que el presidente Donald Trump reiterara su intención de que su país se apropie de Groenlandia y advirtiera sobre posibles sanciones comerciales. Mientras tanto, Alemania mantiene una postura cautelosa y deja el tema en manos de las autoridades del futbol.



