*Cinco productores de San Pedro dijeron a los auditores que destruyeron sus tickets de báscula. Dos proveedoras presentaron registros ganaderos expedidos el mismo día y con el mismo número de vacas. Se pagaron 112 millones en Liconsa Coahuila cuyos comprobantes no aparecen. (SEGUNDA PARTE)
(AGENCIA EMEEQUIS) Liconsa, hoy Leche para el Bienestar, pagó 112 millones 847 mil 300 pesos por leche fresca acopiada en San Pedro, Coahuila, sin contar con documentos que acrediten que la recibió. Así lo estableció la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
El hallazgo forma parte de la Cédula de Resultados Finales de la auditoría 235 de la Cuenta Pública 2023, “Erogaciones por Adquisición de Bienes y Prestación de Servicios del Programa de Adquisición de Leche Nacional”.
La practicó la Dirección General de Auditoría Forense de Cumplimiento Financiero y está fechada el 9 de enero de 2025.
Durante 2023, la paraestatal pagó 377 millones 175 mil 700 pesos a 39 personas registradas en el Centro de Acopio de San Pedro como pequeños y medianos productores de leche, a través del contrato LICONSA/CADQ/001323/2023. Casi tres de cada diez pesos de ese monto carecen de respaldo.
En la primera parte de esta investigación se abordó el caso Chihuahua, donde el monto por aclarar es de más de mil millones de pesos. Gregorio Chávez Treviño, hermano de la senadora Andrea Chávez, fungía como administrador estatal durante el periodo auditado (2023).
SIN BOLETAS, SIN TICKETS, SIN LABORATORIO
La ASF identificó dos bloques de pagos sin sustento:
- Enero a mayo de 2023: 87 millones 888 mil pesos sin las boletas de recepción, sin los tickets de báscula y sin los dictámenes del laboratorio de control de calidad que el contrato exigía para acreditar cada entrega.
- Mayo a diciembre: 24 millones 959 mil 300 pesos pagados sin 67 boletas de recepción. En ese mismo periodo faltan 598 tickets de báscula y los dictámenes de liberación del laboratorio.
Esos documentos no son un trámite menor. Según el propio contrato, son los que establecen cuántos litros entregó cada productor, la calidad de la leche y, por lo tanto, cuánto debía pagársele.
La auditoría señala otras irregularidades en el mismo contrato:
- 7 millones 50 mil 500 pesos de la última semana del año sin los registros presupuestales ni las facturas correspondientes.
- 2 millones 972 mil 800 pesos pagados a cinco proveedores que tenían más vacas de las permitidas para ser considerados pequeños o medianos productores.
- Leche recibida de diez proveedores que entregaron más litros por vaca de lo que permiten las Reglas de Operación del programa de precios de garantía.

Los pagos irregulares detectados por la ASF.
“DESTRUYERON LOS DOCUMENTOS”
La ASF pidió a cinco proveedores la documentación que probara sus entregas: Rafael Muñoz Lorente, Karina Romo Salas, Pedro Rojas García, Katia Karina Rojas Romo y Pedro André Rojas Romo. Los cinco respondieron por escrito, en junio de 2024, que no contaban con boletas, tickets ni dictámenes. Una vez que comprobaban que los datos coincidían y se liquidaba la leche, explicaron, destruían los papeles.
Muñoz Lorente agregó que tampoco conservaba copia de los documentos con los que se inscribió en el padrón de productores de Liconsa.
La versión de la funcionaria responsable choca con la de la paraestatal. Alma Rosa Garza del Toro, subgerente del Programa de Abasto Social Coahuila y administradora del contrato, aseguró a los auditores que al entregar la leche a cada productor se le daba su ticket de pesaje y el resultado del análisis. Sin embargo, Liconsa tampoco pudo exhibir esos documentos ante la ASF.
MISMO DÍA, MISMAS VACAS
Los auditores realizaron visitas domiciliarias a dos de las proveedoras.
Katia Karina Rojas Romo exhibió una Clave de Unidad de Producción Pecuaria expedida el 8 de mayo de 2023, con número 10-012-7466-001. Presentó también una constancia del Padrón Ganadero Nacional según la cual tenía 500 vientres, 25 crías y 50 vaquillas: 575 animales en total. Dijo no tener reportes, informes, fotografías ni ningún otro documento que acreditara sus entregas, porque los tickets fueron destruidos.
Karina Romo Salas mostró una clave expedida el mismo día, 8 de mayo de 2023, con número 10-012-7456-001, apenas distinto del anterior. Su constancia ganadera reporta exactamente el mismo hato: 500 vientres, 25 crías y 50 vaquillas. Ella sostuvo que Liconsa conserva toda la documentación original y que a ella solo le entregaban los tickets de báscula, que tampoco mostró porque, dijo, fueron destruidos.
La ASF no explica la coincidencia en su documento.
PROVEEDORES QUE NO APARECIERON
Otros dos proveedores del contrato no pudieron ser localizados para entregar información ni para una visita domiciliaria: Fidel Ángel Saracho de la Peña y Margarita de la Peña Saldaña. Así quedó asentado en actas del 6 de junio de 2024.
La revisión bancaria, sin embargo, sí los encontró. Con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la ASF detectó que ambos transfirieron la mayor parte de lo que les pagó Liconsa a una empresa: Saracho de la Peña, el 75 por ciento, y De la Peña Saldaña, el 72.8 por ciento. Ambas transferencias fueron a Pasteurizadora de los Productores de Leche, S.A. de C.V.
UNA SUPERVISIÓN QUE NO SUPERVISABA
Toda la leche acopiada en San Pedro, casi 28.75 millones de litros en 2023, fue enviada a ILAS México, S.A. de C.V. Esta empresa fue contratada por adjudicación directa para secar y envasar la leche del Programa de Abasto Social del norte del país.
De acuerdo con la ASF, ese contrato se asignó sin solicitudes de cotización, sin investigación de mercado y sin notificación de adjudicación.
Garza del Toro también fungía como administradora de ese contrato. Reconoció ante los auditores que su labor de supervisión se limitó a dos cosas: programar con una semana de anticipación las entregas para que la empresa mandara el transporte, y conciliar los litros enviados contra los recibidos. Dijo que no participó en el trámite de pago ni revisó cuánto producto terminado se entregó realmente. Según su declaración, el resto del contrato lo administró otra gerencia de Liconsa “por cuestiones ejecutivas”.
La visita de la ASF al centro de acopio de San Pedro, en junio de 2024, confirmó ese esquema. La única función del centro respecto de la maquiladora era transferirle la leche.
LAS INVESTIGACIONES SIGUEN
La ASF concluyó que Liconsa incumplió, entre otras normas:
- La Ley General de Contabilidad Gubernamental.
- El Reglamento de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.
- Las Reglas de Operación del programa de precios de garantía de Segalmex.
- Su propio manual de procedimientos para la compra de leche nacional.
- Las cláusulas del contrato con los productores de San Pedro.
El órgano fiscalizador precisó que lo anterior es sin menoscabo de continuar con las investigaciones para integrar los expedientes a que haya lugar.
La cédula corresponde a la etapa en que la entidad fiscalizada podía presentar justificaciones y aclaraciones.


