Néstor J. Hurtado Vera.
Directo y al grano; en la elección del pasado 2 de junio, Morena y sus aliados, es decir, el Partido Verde y el Partido del Trabajo, ganaron 256 diputaciones de las 300 que se eligieron por voto directo y 62 senadurías de 96, pero el Instituto Nacional Electoral aún debe repartir los 200 diputados y 32 senadores de representación proporcional.
Justo aquí nace el problema, porque la Secretaría de Gobernación, esa que debería mantenerse al margen de preferencias político-electorales, ha dado a conocer que “proyectan” 373 diputados, es decir, quieren 117 espacios más en San Lázaro, con lo que tendrían mayoría calificada y la posibilidad de aprobar lo que les venga en gana sin siquiera analizarlo con otras fuerzas políticas.
Y aunque el INE ha manifestado que aplicará la Ley, y que será hasta el 23 de agosto, cuando su Consejo General anuncie la repartición de los cargos de representación proporcional, es cierto que la clase política está en incertidumbre, porque prácticamente solo habría “un partido” en México, que concentraría el poder absoluto.
Las proyecciones de SEGOB y que alertaron a la ciudadanía, que salió a las calles a exigir se evite la sobrerrepresentación, explican que en la Cámara de Diputados habría mayoría calificada, mientras que, en el Senado de la República, estarían a tres senadores de no tener ningún contrapeso.
Analizando algunos razonamientos de los manifestantes en todo el país, coincido en que, la fórmula de repartición está mal, ya que Morena obtuvo el 54% de los votos y bajo la proyección del Gobierno de López Obrador, quieren que les sea asignado lo correspondiente a un 74%.
Solo para darnos una idea más clara, Movimiento Ciudadano obtuvo el 11% de los votos y quieren darle solo lo correspondiente al 4%, en el caso del PRI algo parecido, que sacó casi el 12% de los votos, quieren darle lo correspondiente al 6%, o el PAN con un 18% de los votos, quieren darle un 13%.
Bajo un tecnicismo y una interpretación “mañosa”, el oficialismo quiere borrar del mapa a la oposición, cuando en conjunto obtuvieron el 42% de los votos, y quieren reducirlos a un 26%.
Solo por comparar, mientras al PRI por 6 millones de votos le darían 33 diputados, al PVEM con 5 millones de votos le darían 75.
Pero lo reitero, estas proyecciones son estrictamente del Gobierno de la “4T”, pero la decisión se dará a conocer por el INE en unos días, por lo que, en este momento, solo podemos exigirles que, se aplique la Ley, y que no caigan en “interpretaciones” tramposas y a todas luces injustas.
Creo firmemente en que, ya sea el INE o en su caso el Tribunal Electoral Federal, no cederán a la presión del “morenismo”, y ya hay antecedentes que han evitado casos como estos.
Finalmente, sostengo que el diseño de dar plurinominales, son precisamente para darle voz a las minorías, y, por ejemplo, si esta misma regla, le hubieran aplicado a Morena cuando iniciaban como movimiento político, jamás hubieran llegado al poder. En fin, ¡Tocará estar muy atentos para que se evite lo más cercano a una dictadura sin contrapesos!



