El papa León XIV emprendió este viernes 6 de noviembre una gira apostólica de 12 días por Uruguay, Argentina y Perú, en lo que representa uno de sus recorridos internacionales más exigentes desde el inicio de su pontificado. El viaje contempla 14 vuelos y cerca de 40 intervenciones públicas, pese a que el pontífice fue sometido recientemente a una cirugía para extirparle un tumor canceroso en el pulmón.
El avión papal despegó de Roma a las 7:05 horas, tiempo local, con destino a Montevideo, Uruguay. Su llegada está prevista para las 16:30 horas, donde será recibido por el presidente Yamandú Orsi y participará en una ceremonia oficial de bienvenida.
Durante su estancia en Uruguay, del 6 al 8 de noviembre, León XIV visitará Montevideo, Paysandú y Florida. Entre sus actividades destacan celebraciones religiosas, encuentros con autoridades, representantes de la sociedad civil y comunidades educativas, además de una vigilia de oración en el Estadio Centenario.
Posteriormente, el pontífice viajará a Argentina, donde permanecerá del 8 al 11 de noviembre. En Buenos Aires tiene programados encuentros con el presidente Javier Milei, representantes religiosos y sectores sociales. También visitará Córdoba y Luján, donde encabezará celebraciones eucarísticas y reuniones con jóvenes.
La tercera etapa del recorrido será en Perú, país donde Robert Prevost vivió durante aproximadamente dos décadas y desarrolló buena parte de su trayectoria religiosa. Del 11 al 17 de noviembre recorrerá Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa, con actividades dedicadas a las comunidades indígenas, jóvenes, misioneros y representantes de la Iglesia católica.
El estado de salud del pontífice también genera atención debido a la reciente intervención quirúrgica. El Vaticano aseguró que León XIV, de 71 años, mantiene buenas condiciones generales y que no ha requerido medidas médicas adicionales después de la extirpación del cáncer. No obstante, el recorrido será una prueba importante por la cantidad de traslados y compromisos programados.
La gira concluirá el 17 de noviembre, cuando el Papa regrese a Roma. El recorrido tiene especial significado para el pontífice por sus vínculos personales y pastorales con Sudamérica, particularmente con Perú, donde ejerció como obispo de Chiclayo antes de asumir responsabilidades en el Vaticano.



