El cantante y compositor Neil Young presentó una demanda contra Trump 47 Committee, organización vinculada al presidente estadounidense Donald Trump, por el uso presuntamente no autorizado de su canción “Rockin’ in the Free World” durante actos políticos. El músico reclama 10 millones de dólares por daños y perjuicios, al considerar que se infringieron sus derechos de autor.
La acción legal fue presentada el lunes 26 de octubre ante un tribunal federal de Virginia. Según el documento, el tema sonó antes de que Trump subiera al escenario durante un mitin celebrado el 12 de octubre en Youngstown, Ohio. Young también sostiene que la canción se ha utilizado en otros eventos organizados por el comité para promover el voto republicano.
En la demanda, el equipo legal del artista argumenta que la utilización de la canción puede generar la impresión equivocada de que el músico respalda al mandatario. Además, describe la composición, publicada en 1989, como una crítica a las promesas políticas y a las dificultades que enfrentan las personas pobres, sin hogar y marginadas.
Esta no es la primera disputa entre Young y el entorno político de Trump por el uso de su música. En 2020, el cantante emprendió acciones legales contra otra organización vinculada a la campaña presidencial del republicano por utilizar la misma canción y “Devil’s Sidewalk” sin su autorización.
De acuerdo con la nueva demanda, aquel conflicto concluyó con un acuerdo en el que la organización se comprometió a no volver a utilizar “Rockin’ in the Free World” sin contar con la licencia y el permiso del músico. Young sostiene que el uso reciente incumplió ese compromiso. El caso se suma a otros enfrentamientos entre artistas y el equipo de Trump por la utilización de canciones en actos políticos. Hasta el momento de los reportes publicados el 27 de octubre, la Casa Blanca y el comité demandado no habían ofrecido una respuesta pública al nuevo proceso judicial.


