La administración de Donald Trump suspendió a Microsoft, Adobe y seis grandes empresas de tecnología del programa PERM, utilizado por compañías estadounidenses para iniciar el proceso de residencia permanente de trabajadores extranjeros. La medida fue anunciada este jueves por el vicepresidente JD Vance y el secretario de Trabajo, Keith Sonderling.
Además de Microsoft y Adobe, la suspensión alcanza a Cognizant, Infosys, Tata, Wipro, HCL y Capgemini. El Departamento de Trabajo indicó que no aceptará nuevas solicitudes de certificación laboral permanente de estas compañías ni continuará procesando las que ya estaban pendientes.
Las autoridades estadounidenses justificaron la decisión con investigaciones sobre un posible uso indebido de los programas de visas para trabajadores extranjeros. Vance señaló particularmente a Microsoft, mientras Sonderling acusó a las empresas incluidas en la medida de haber recurrido ampliamente a trabajadores extranjeros en detrimento, según la administración, de empleados estadounidenses. Estas acusaciones forman parte de investigaciones oficiales y no constituyen por sí mismas una determinación judicial de fraude.
El programa PERM es un paso clave para obtener una residencia permanente basada en empleo. El Departamento de Trabajo debe determinar que no existen suficientes trabajadores estadounidenses disponibles, calificados y dispuestos para ocupar el puesto antes de que el empleador pueda avanzar con el proceso migratorio ante USCIS.
La decisión no significa que los empleados de estas compañías pierdan automáticamente sus visas H-1B. Sin embargo, sí puede afectar o retrasar la ruta hacia la residencia permanente de trabajadores extranjeros cuyos procesos dependan de una certificación PERM.
La medida se suma a una ofensiva más amplia del gobierno estadounidense sobre los programas de trabajadores extranjeros. La administración también anunció investigaciones contra nueve universidades por presunto uso indebido de visas para estudiantes internacionales, mientras las empresas tecnológicas enfrentan un mayor escrutinio sobre su utilización de los sistemas H-1B y PERM.



