En Sabinas, Manolo Jiménez volvió a montarse en una de las tradiciones más fuertes de Coahuila: la Gran Cabalgata. Miles de jinetes, familias y visitantes en un evento que el gobernador presume como uno de los grandes escaparates de turismo, identidad y seguridad del estado. Y no desaprovechó la oportunidad para recordar que mantener estos eventos requiere precisamente lo que su administración ha convertido en bandera: seguridad.
El Grito
Días después, la misma postal se repitió en Saltillo, la Plaza de Armas llena, familias, música, tradición y un Grito encabezado por Manolo, quien volvió a colocar en la arenga a Coahuila, sus 38 municipios, la seguridad y la unidad.
Dos escenarios distintos, pero una misma fotografía política: presencia, convocatoria y cercanía.
Jacobo y los contrastes
En Sabinas también estuvo Jacobo Rodríguez. Pero mientras algunos políticos eran buscados para el saludo, la fotografía o la charla, la presencia del alcalde de Piedras Negras pasó mucho más desapercibida, fue un fantasma junto con su papá. Y eso, en política, también dice mucho.
Hay eventos donde uno llega para estar. Y otros donde la gente se encarga de hacer notar a quién quiere ver.
Gabito y JGL
Si la Cabalgata dejó una postal incómoda para Jacobo, el Grito de Piedras Negras tampoco ayudó demasiado.
Porque en plena celebración patria terminó sonando Cuerno Azulado, de Gabito Ballesteros, una canción conocida por sus referencias al narcotráfico y al detenido Chapo Guzmán.
El problema no es solamente el cantante, es la canción que celebra al narco y que hablamos de un espectáculo dentro de un festejo oficial.
Y ahí aparece la pregunta incómoda: ¿quién revisa el contenido de lo que se presenta cuando la fiesta se paga con dinero público? Una cosa es contratar artistas pero otra dejar que el festejo patrio termine convertido en escenario para canciones de ese contenido.
Fraudes de Morena
Mientras tanto, en La Laguna aparecieron seis casos de familiares que siguieron cobrando la pensión de adultos mayores después de su fallecimiento y en Liconsa, la Auditoría Superior de la Federación señaló pagos irregulares por 14.9 millones de pesos en Coahuila.
Dos programas distintos, pero el mismo problema de fondo: cuando hay dinero público, los controles no pueden ser de adorno.
Javier no suelta el agua
En Saltillo, Javier Díaz esta con todo para resolver el tema del agua, ahora se sentó a CFE y Agsal para exigir que la electricidad no vuelva a convertirse en el cuello de botella de los pozos.
CFE respondió con inversiones, mantenimiento y tecnología para detectar fallas a distancia.
Javier, por lo pronto, dejó claro que con el agua no piensa quitar el dedo del renglón para que la CFE se aplique y no trabe el vital líquido para los saltillenses.
Más policías
Y en seguridad, Manolo Jiménez prepara otra jugada, en la semana, la Fiscalía anunció nuevos agrupamientos especializados, entre ellos antinarcóticos, caminos, inteligencia y vigilancia rural, en voz del fiscal Federico Fernández resumió la apuesta: el reto ya no es solamente llegar al primer lugar, sino mantenerse ahí.
En Coahuila, al menos en seguridad, parece que la orden es clara: no confiarse y trabajar con todo.
La existencial… ¿Por qué ningún panista coahuilense recibió a Josefina Vázquez Mota durante su visita a Saltillo?



