El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, descartó este viernes el envío de tropas o recursos militares al estrecho de Ormuz si esto implica que el país participe directamente en la guerra contra Irán.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Azul, el mandatario aseguró que Seúl mantendrá su política de no involucramiento e intervención en el conflicto. La declaración llegó después de reportes sobre una posible participación surcoreana en la protección de esa estratégica vía marítima.
Lee explicó que Corea del Sur sí analiza medidas para proteger a sus ciudadanos, barcos mercantes y las rutas utilizadas para transportar petróleo. Para ello, el gobierno estudia ampliar las funciones de la unidad naval Cheonghae, desplegada actualmente en Medio Oriente para operaciones contra la piratería.
El presidente insistió en que cualquier operación tendría límites y no supondría participar en acciones de combate ni apoyar directamente las operaciones militares contra Irán. Según su postura, las medidas estarán enfocadas exclusivamente en salvaguardar los intereses y la seguridad de Corea del Sur.
La decisión ocurre en medio de presiones de Estados Unidos. El presidente Donald Trump ha cuestionado públicamente la falta de apoyo de algunos aliados en el conflicto y ha señalado específicamente a Corea del Sur por no participar en los esfuerzos relacionados con la seguridad del estrecho de Ormuz.
Ormuz representa un punto estratégico para Seúl debido a su importancia para el suministro energético. La interrupción del tránsito marítimo en la zona ha obligado al gobierno surcoreano a evaluar cómo proteger sus rutas comerciales sin involucrar a sus fuerzas en el conflicto.
En paralelo, Lee señaló que Corea del Sur continúa trabajando para facilitar un posible diálogo entre Estados Unidos y Corea del Norte. El mandatario consideró que una eventual reunión entre Trump y Kim Jong Un enfrenta dificultades, aunque sostuvo que todavía existe la posibilidad de que se concrete.



