La polémica alrededor de Ed Sheeran creció en las últimas horas luego de que Macklemore fuera retirado de las fechas restantes de la gira Loop Tour en Estados Unidos, después de expresar públicamente su apoyo a Palestina durante un concierto en Nueva Jersey.
Macklemore utilizó su presentación del 4 de septiembre en el MetLife Stadium para pronunciarse a favor de una “Palestina libre” y señalar que no quería guardar silencio sobre la situación en Gaza y Cisjordania ocupada. Después de una segunda presentación, surgieron presiones para que fuera separado de la gira.
La decisión provocó una reacción en cadena. Finneas, Aaron Rowe, Beoga y Lukas Graham, quienes participaban o estaban programados como actos de apertura, anunciaron su salida de la gira en solidaridad con Macklemore. Finneas afirmó que los artistas no deberían ser silenciados por hablar en favor de personas oprimidas, mientras que los demás músicos también expresaron su respaldo a la libertad de expresión y al pueblo palestino.
Sheeran respondió a la controversia y aseguró que la decisión de retirar a Macklemore no fue suya, sino del promotor y de los propietarios de los estadios que se negaron a recibir los conciertos con el rapero en el cartel. El cantante británico dijo estar consternado por el conflicto entre Israel y Palestina, pero explicó que prefiere utilizar su plataforma para mantener un espacio de diálogo y no adoptar públicamente una postura política.
Uno de los principales involucrados es Robert Kraft, propietario de los New England Patriots y del Gillette Stadium, quien se opuso a que Macklemore se presentara en ese recinto. Kraft justificó su postura al señalar que también tomó en cuenta declaraciones y elementos de la trayectoria pública del rapero que, desde su perspectiva, resultan ofensivos para la comunidad judía.
La controversia ya alcanzó a otras figuras de la industria. Artistas como Roger Waters, Billy Bragg y otros músicos han cuestionado públicamente la situación, mientras que las salidas de los cuatro actos de apoyo aumentaron la presión sobre Sheeran. El debate se ha concentrado en los límites de la libertad de expresión de los artistas y en la influencia que promotores y propietarios de recintos pueden ejercer sobre los espectáculos.
Mientras continúa la discusión, Macklemore anunció que donará el millón de dólares que habría recibido por su participación en la gira a organizaciones de ayuda para Palestina y Gaza. Además, desafió públicamente a Kraft a igualar la cantidad. El empresario, por su parte, señaló que Sheeran ya le había solicitado realizar una donación de 2 millones de dólares para ayuda humanitaria.
La gira de Ed Sheeran continúa, pero el conflicto dejó una pregunta abierta dentro de la industria musical: hasta dónde pueden llegar los artistas al utilizar un escenario para pronunciarse sobre una guerra y qué papel deben asumir promotores, propietarios de estadios y organizadores frente a esas declaraciones.



