Ariana Grande cerró su gira Eternal Sunshine en Londres con un concierto marcado por la emoción y las lágrimas, antes de tomarse una pausa de los escenarios y de la exposición pública.
La cantante, de 33 años, ofreció su último espectáculo en el O2 Arena, donde reunió a cerca de 20 mil asistentes. Con este concierto puso fin a una gira de 41 presentaciones, que incluyó diez fechas en la capital británica, todas con localidades agotadas.
Durante el cierre, Grande tomó el micrófono mientras estaba sentada en una banqueta y agradeció a sus seguidores por haberla acompañado durante lo que describió como una de las experiencias más bonitas y extraordinarias de su vida.
Con la voz entrecortada, la artista aseguró que quería agradecer al público antes de comenzar a llorar. En un par de ocasiones tuvo que secarse las lágrimas, aunque logró terminar su mensaje y posteriormente lanzó besos a los asistentes.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando interpretó One Last Time, canción que adquirió un significado especial después del atentado ocurrido en un concierto de Grande en Manchester en 2017, que dejó 22 personas muertas.
Aunque en los últimos meses su apariencia física generó preocupación y numerosos comentarios en redes sociales, las crónicas de su presentación señalaron que Grande se mostró con energía sobre el escenario y participó en las coreografías junto a sus bailarines.
La decisión de alejarse temporalmente de los escenarios fue comunicada previamente por su equipo. Su representante explicó que la cantante busca tomar un descanso de las apariciones públicas debido al constante escrutinio al que ha estado expuesta.
Grande también decidió abandonar el proyecto del musical Sunday in the Park with George, que tenía previsto protagonizar en el West End de Londres en 2027.
La cantante ya había hablado directamente sobre las críticas relacionadas con su aspecto físico durante una presentación de la gira en Chicago. En aquella ocasión aseguró que se encuentra saludable y pidió a sus seguidores no dejarse llevar por los comentarios negativos que circulan en redes sociales.
Grande señaló que el cariño de sus fans tiene mayor peso para ella que las opiniones externas y calificó la gira Eternal Sunshine como una experiencia especial y sanadora.
Con el cierre de su gira, Ariana Grande inicia ahora una pausa de la vida pública, mientras se concentra en descansar y cerrar una etapa profesional que estuvo acompañada por una intensa atención mediática.



