El remo mexicano vivió una jornada inédita en el Campeonato Mundial de Ámsterdam, al conseguir por primera vez tres medallas en una misma edición: dos de oro y una de bronce.
La primera celebración llegó con Kenia Lechuga, quien conquistó el título mundial en el scull individual ligero, tras cruzar la meta con un tiempo de 7:29.16 minutos. La regiomontana completó así el único gran logro que faltaba en su trayectoria internacional.
Más tarde, Melissa Márquez y Aylín Ibarra subieron también a lo más alto del podio al imponerse en el doble par ligero con registro de 7:10.02 minutos.
La histórica actuación se completó con el bronce de Alexis López en el scull individual ligero varonil, con tiempo de 6:52.06.
Con estos resultados, México confirmó su crecimiento en el remo internacional y sumó una de sus actuaciones más destacadas en la historia de los Campeonatos Mundiales.



