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Lo importante se está perdiendo

Jesús R. Cedillo
Jesús R. Cedillo
agosto 24, 2026

“Era el mejor de los tiempos y era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas…” Caray, líneas poderosas las cuales se cumplen cabalmente a la fecha y en nuestra fecha. Son de mi amado Charles Dickens y fueron escritas en 1859. Es el mítico párrafo de inicio de “Historia en dos ciudades.”

No un politólogo, no un visionario, no un católico, no un profeta, no un científico, no; sino un escritor ha sido quien nos clarifica nuestros días y nos revela ante nuestros ojos el devenir de la historia toda. ¿Se muere un perro tieso? Su ama merece cárcel y la condena unánime de las redes sociales. ¿Y los asesinos y los matarifes de los diversos cárteles del narcotráfico? Pues libres y rozagantes. Ni cárcel ni son molestados. 

Siempre se leo he dicho en los diversos espacios periodísticos a mi alcance: estamos perdiendo la semilla de lo importante para regodearnos en nuestra ignorancia, abulia y estupidez. Como llevarle veladoras a un pinche perro tieso. Y lo importante en horas un tanto lentas por periodo vacacional, es lo siguiente.

Hay autores a los cuales hay que leer y releer. Uno de ellos es el ibérico Fernando Savater. En apetencia y apariencia sencillo y fácil, sus textos son inconmensurables. Sus ideas raspan y duelen. Lo dejan a uno con la mente en ebullición. Debo de tener la mayoría de su obra, pero no toda. Le conocí en su momento en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara ¿Dónde más? Me trató con galanura y donaire. Tengo un libro firmado por el filósofo, pero ¿dónde está en mi biblioteca caótica? 

Y precisamente buscando dos datos los cuales no recuerdo de memoria, aunque si la idea seminal, me puse a releer dos libros de su vasta obra: “Los siete pecados capitales” y “Los diez mandamientos en el siglo XXI.” Ambos, una verdadera aplanadora de pensamiento. De dos citas textuales las cuales necesito para un texto en proceso, ya encontré una. Me falta la otra, puf. Pero ha sido un deleite como siempre. Es decir, no la meta, sino el viaje. 

Y otro autor al cual hay que leer y reler es al filósofo y académico, Yuval Noah Harari: “La mayoría de los sistemas legales en el mundo hoy en día se basan en la creencia de los derechos humanos. ¿Pero, ¿qué son los derechos humanos? …, como Dios y el cielo, son una historia que nos hemos inventado. No son una realidad objetiva. No son un dato biológico sobre el homo sapiens. Toma a un ser humano, corta y ábrelo, mira dentro; encontrarás el corazón, los riñones, las neuronas, las hormonas y el ADN. Pero no encontrarás ningún derecho. El único sitio donde encontrarás derechos será en las historias que hemos inventado y extendido…” Lo anterior viene a cuento por el falso debate de que los “animales” tienen derechos. En fin, lo importante se está perdiendo.

En corto:

#“Como considero que las leyes religiosas son convenciones creadas por los hombres y no el resultado de órdenes divinas que no se pueden modificar, no importa la antigüedad que tengan las imposiciones, pueden cambiarse y ser anuladas por un nuevo acuerdo entre individuos.” Sin duda. Caray. Vasos comunicantes. Este párrafo es de Savater.

#Le usted lo siguiente en voz de un hermano musulmán entrevistado por Savater, Omar Abboud: “Pero el más grave (pecado) es el que llamamos ‘shirk’, que quiere decir ‘asociación’, intentar reunirse con Dios en el hecho creador. Hasta imaginarse una forma de Dios puede ser considerado un hecho pecaminoso.” ¿Y nosotros los tristes católicos que tenemos tantas imágenes de Dios, incluyendo su infancia, como bebé, el famoso “niño Dios?” Aquí hasta el perro tieso llamado “Rocky” quiere ser elevado a estatua. Puf. 

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