Los incendios forestales registrados en la región de Gironda, al suroeste de Francia, han generado un fuerte impacto económico y una notable disminución en la actividad turística, tras arrasar cerca de 42 mil hectáreas en menos de una semana.
El siniestro obligó a evacuar a más de 200 mil personas y provocó numerosas cancelaciones en hoteles y centros turísticos, incluso en áreas que no resultaron directamente afectadas por las llamas.
Autoridades y representantes del sector turístico señalaron que la recuperación será gradual, aunque algunas zonas evacuadas podrán reabrirse al público conforme mejoren las condiciones de seguridad. Mientras tanto, destinos emblemáticos de la región han reportado una importante caída en el número de visitantes.
Además de los daños ambientales, el incendio ha puesto en riesgo una de las principales actividades económicas de Gironda, donde el turismo representa una fuente significativa de ingresos junto con la industria vinícola.



