Fíjense que siempre he tenido claro y sobre todo desde que decidí estudiar ciencias políticas, que para que un país, un estado o incluso una comunidad funcionen, tiene que haber como primer paso, justicia.
Obviamente se requieren de muchas cosas más como seguridad, economía, educación, salud infraestructura, y qué mejor si existen otros elementos como geografía, buena ubicación o potencias de vecinos.
Pero incluso si tuviéramos todas las bondades posibles, sostengo que si no hay justicia, las cosas se van distorsionando para mal, y el factor humano, que todo lo que toca corrompe, va encontrando huecos y va pudriendo un sistema que pudiera parecer noble o humanista.
Hoy en día, irónicamente los países que más libres se dicen, como Estados Unidos o los europeos, son los que más justicia tienen o más rígidas tienen sus políticas, y prácticamente no permiten el más mínimo grado de impunidad.
Y ¿porqué la justicia es tan relevante en un aspecto como el económico?, me preguntarán o vaya, ¿qué tienen qué ver?, pues es muy simple.
Por ejemplo, si tenemos un modelo que permite la impunidad en las empresas más grandes y con actitudes monopólicas, resulta que entre varias cosas, pueden darse el lujo de meterle el pie a las empresas más pequeñas que le compitan.
También pueden evadir el pago de impuestos y como la justicia es digamos comprable, todo se echa a perder.
En México al día de hoy, esto es un caos, por ejemplo estamos en una «República bananera», que al revés, en su afán de conseguir dinero hasta por debajo de las piedras, el SAT, se queda casi la mitad del dinero del salario de los trabajadores y nadie hace nada.
Pero cuidadito y una empresa no pague con puntualidad un IVA o ISR y le congelan las cuentas, pero las devoluciones, esas si, no las pagan y ¿por qué?, porque es México y hasta el mismo sistema oficial es tan impune, que no te pagan y hágale como quiera.
Entonces, ¿qué genera esto?, pues que las empresas y los contribuyentes prefieran buscar «factureras» y así evadir impuestos, porque hay lagunas muy grandes para hacerlo, y fríamente, nadie quiere pagar impuestos cuando en primera no hay reciprocidad y sobre todo no sabemos con transparencia en qué se gasta dicho recurso.
Y bueno. Eso en lo nacional, pero veía en lo estatal, que el fiscal, Federico Fernández, hizo una expresión de esas que dan gusto, cuando le dijo esta semana a un feminicida, que en «Coahuila, el que la hace la paga, y si no te entregas, te vamos a detener» y horas después fue capturado.
Y sí, claro que en Coahuila hay todavía muchas cosas que mejorar, pero que todo el peso de la ley y todo el peso de las instituciones coordinadas, caiga sobre quien tenga que caer, quiere decir que vamos por buen rumbo.
Por ejemplo en el caso de la ex alcaldesa de Múzquiz, Tania N, detenida por hechos de corrupción, y digo, aunque es un tema que aún se investiga, en este y en ningún caso, debe haber impunidad.
Que siempre impere el estado de derecho y si es inocente que se defienda, pero si es culpable, que le caiga todo el peso de la Ley.
Por eso sostengo que hay resultados en Coahuila, ya que cualquier delincuente al analizar que se topará con pared, de entrada la piensa dos veces.
En fin. No sé si coincida conmigo, pero definitivamente nos haría mucho bien que en México si pensamos en prosperar y en traer una verdadera paz duradera, el primer paso, es que no exista un solo centímetro de impunidad.



