Miles de toneladas de alimentos y suministros humanitarios permanecen sin distribuir en Cuba debido a las dificultades para obtener combustible, situación que afecta las operaciones de diversas agencias de Naciones Unidas en la isla.
De acuerdo con reportes, el Programa Mundial de Alimentos mantiene cargamentos almacenados en puertos y centros de distribución, mientras que otros organismos internacionales enfrentan problemas similares para trasladar la ayuda a las comunidades que la necesitan.
La escasez de diésel se ha agravado en medio de las restricciones comerciales y energéticas que enfrenta Cuba, lo que ha complicado la logística para movilizar alimentos, medicamentos y otros insumos esenciales.
Ante este panorama, la ONU continúa buscando alternativas para garantizar el suministro de combustible y acelerar la entrega de asistencia humanitaria en un contexto marcado por la crisis económica y energética que vive el país.


