Michael Banks dejó la jefatura de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en medio de señalamientos sobre presuntos pagos a prostitutas durante viajes al extranjero mientras trabajaba en la corporación.
El funcionario anunció su salida inmediata y aseguró que, tras 37 años de servicio, decidió retirarse para dedicar tiempo a su familia y a su rancho en Texas.
La renuncia ocurre semanas después de que un medio estadounidense difundiera testimonios de exagentes y empleados que lo acusaron de contratar servicios sexuales en países como Colombia y Tailandia.
Hasta ahora, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza no ha emitido comentarios sobre las acusaciones. Banks había retomado funciones en la agencia tras el regreso de Donald Trump a la presidencia en 2025, encabezando medidas de endurecimiento migratorio en la frontera sur.


