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Opinión, Plumas

¿Qué hacemos con los “chiriwillos”?

Jesús R. Cedillo
Jesús R. Cedillo
marzo 23, 2026

Este ya no es mi mundo señor lector. Lo he repetido eternamente en diversos espacios literarios y periodísticos a lo largo del país, donde residen y reciben mis textos, como aquí, en este generoso espacio del “Ahuizote.” No poca gente me recibe y me saluda con la frase: “Este ya no es mi mundo” y la verdad no tengo ningún entusiasmo por la vida real la cual hoy depreda y engulle a todos. Los celulares son “inteligentes”, los humanos dejaron de serlo. 

Lea lo siguiente en voz de uno de los mejores escritores no mexicano, sino ciudadano universal, el cual, para mi fortuna, tuve oportunidad de saludarle un par de ocasiones en Guadalajara y claro, tengo uno de sus libros dedicado y firmado de su puño y letra. Lea usted por favor:

“La ciudad en estos años cambió tanto

Que ya no es mi ciudad…”

Es el gran José Emilio Pacheco. Pues sí, es mi frase machacona la cual no pocas veces la he dejado por escrito en todos los espacios periodísticos y literarios a mi alcance: “Este ya no es mi mundo.” Lo voy a repetir de nuevo: cuando me vaya, no me duele ni me va a doler dejarlo. Hacen falta este tipo de pensadores, de poetas los cuales traen la verdad en su palabra. 

Avanzamos: en México como en todo el mundo, se le tiene miedo al lenguaje, a las palabras… pero no espanta a nadie los miles de decapitados, los crímenes de horror, lo que se conoce a nivel internacional como “crímenes atroces.” Muchos, hartos lectores como usted el cual hoy me favorece con su atención, 

Me comentan de lo anterior. Es decir, al parecer fui el primero en alertar de lo siguiente: hoy espantan las palabras, pero no la sangría y menos los colgados, los desmembrados, las cabezas de humanos sin cuerpo alguno en este país de Morena pudriéndose al sol. 

Sigue siendo noticia lo siguiente: es delito, es cosa punible decirle chiriwillo a los chiriwillos en Coahuila (Artículo 239. Código Penal).  Para empezar ¿qué cosa o a quién se define como chiriwillo? ¿Y los gordos, y los feos, y los guapos, y las guapas o los secos como yo? ¿Es delito decirme o etiquetarme como flaco? 

¡Dios mío, este ya no es mi mundo! Lo anterior es sólo un distractor más. Lo de fondo ya se jodió. Así de plano. Ya nadie piensa. Me gustan los seres humanos. De preferencia las féminas de buen ver. Pero si es necesario parlar, elijo hombres recios de carácter y de lecturas. Pero sin una fémina a un lado, sencillamente no puedo vivir. Aunque no les “gire la piedra”, o como en aquella vieja tonada de salsa: “No tiene talento pero es buena moza…” No importa que no tengan talento pero que sean buenas mozas a los ojos y al paladar. Pero al parecer, ya todo es antiguo. Hoy ya todo es virtual, incluyendo el sexo y la belleza de las féminas. En fin, este no es mi mundo.

En corto:

#Educación y cultura. Lo necesitamos más que nunca. Hace días (jueves 12 de marzo) un “chiriwillo”, así les dicen y etiquetan a los hermanos del sur del país, le provocó mediante agresión por la espalda, traumatismo craneal a otro compañero de su escuela y aula. Yandel atacó a Brandon en la Escuela Secundario Número 73. Así andamos. Lo repito: somos diferentes los norteños y sureños. Mundos diferentes en un solo país.

#¿Somos racistas los norteños? Sin duda. Vemos más a Estados Unidos e imitamos su forma de vida, vestido y costumbres (cultura), y poco o nada volteamos a ver al sur del país. De preocuparse lo que está pasando, pero todo mundo atareado en un evento intrascendente… el mundialito de soccer en México el cual va al fracaso. 

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