Pues vaya polémica que nuevamente desató el expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien nada más no quiere dejar de tener reflectores, y debo decir que fue algo que advertimos, que es un señor tan egocéntrico, que no quiere dejar de llamar la atención.
Y antes que otra cosa, creo que como mexicanos, debemos unirnos, cerrar filas y exigirle, que ya se retire, ya que él ya no gobierna, ahora la presidenta se llama Claudia Sheinbaum Pardo, y con este tipo de apariciones o este tipo de payasadas, solo complican más las cosas, que de por sí, no están nada fáciles.
Y no sé ustedes, pero honestamente me valen ya sus ridiculeces, lo que me apura, es que ahora escogió un pésimo momento en donde puede tensar fatal las cosas con Estados Unidos.
Porque resulta que el lunes pasado, comenzaron las renegociaciones entre México y Estados Unidos para el nuevo acuerdo comercial, y justo un día antes, el domingo, a este señor se le ocurrió la brillante idea de postear que debemos de estar del lado cubano, nada más y nada menos, cuando parte del problema es justo éste, que la isla, no es aliada y por sus contactos socialistas, está en el ojo del huracán.
Para mí no es coincidencia, este señor está acostumbrado a hacer ruido, a desbaratar las cosas siempre.
Nunca ha aceptado comentarios aunque sean mínimos, recuerden cuando mandaba sus reformas, siempre decía que no se le podían mover una sola coma.
Ahora que ya no gobierna, quiere seguir metiendo su cuchara. Y ahora sí que como dicen en el barrio, no solo reapareció para supuestamente solidarizarse, ahora fue «malora» y a mi consideración busca afectar las renegociaciones del T-MEC.
Insisto. Hay que hacer un llamado al señor López Obrador para que deje gobernar a la presidenta Sheinbaum.
Como mexicanos debemos apoyarla, que de por sí, no la ha tenido sencilla con Donald Trump. Y desde la época de la revolución, cuando se dio la diferencia entre el presidente Porfirio Díaz y su entonces homólogo William Howard Taft, no recuerdo a la fecha a un presidente tan intenso e incómodo, como ahora lo está siendo Trump, y para acabarla de amolar, el «Macuspano» desde su trinchera sigue aferrado a intervenir.
Y que ahora venga a intentar estropear un acuerdo comercial, del que depende nuestra economía y sobre todo nuevas inversiones, si me parece muy perverso.
Leía una nota el fin de semana del secretario de economía de Coahuila, el señor Luis Olivares, quien informó que el estado espera una nueva ola de inversiones que en este momento están frenadas precisamente porque empezarán las renegociación del T-MEC.
De hecho detalladamente, informó que podrían ser 35 proyectos multimillonarios de los sectores automotriz, metalmecánico y de electrodomésticos.
Por eso en los meses pasados se sintió una desaceleración, porque los inversionistas necesitan saber cómo viene la pichada.
Imaginen, todo esto en juego, nuestra economía, y con ello la estabilidad, para que López Obrador con un tuit quiera mandar todo al diablo.
En fin, ojalá que Dios le de sabiduría a la presidenta Sheinbaum, que al margen de nuestras preferencias, reitero que es importante, que cerremos filas con ella y que las relaciones con Estados Unidos, de una buena vez, arrojen resultados positivos.



