El concierto de regreso de BTS se colocó entre lo más visto de Netflix y logró destacar en decenas de países tras su transmisión en vivo desde Seúl. Reportes iniciales señalan que la producción alcanzó posiciones de liderazgo en varios mercados y se mantuvo dentro de los primeros lugares a nivel global.
Aunque la asistencia presencial dejó cifras distintas entre autoridades y la agencia del grupo, el impacto del evento también se reflejó en la música, con fuertes ventas de su nuevo álbum durante su primer fin de semana.



