La Bolsa de Seúl suspendió este miércoles durante 20 minutos la negociación de sus principales indicadores, el Kospi y el Kosdaq, luego de registrar fuertes caídas derivadas de la creciente tensión en Medio Oriente y la incertidumbre en los mercados energéticos.
La interrupción ocurrió alrededor de las 11:20 de la mañana, cuando el Kospi acumulaba un retroceso superior al 8%, tras haber cerrado la jornada previa con una baja de 7.24%. Más tarde, tras reanudarse las operaciones, el índice llegó a registrar pérdidas por encima del 9%, mientras que el Kosdaq —de alta concentración tecnológica— se desplomaba casi 12%.
Las caídas impactaron a las principales compañías surcoreanas. En el sector de semiconductores, Samsung Electronics retrocedía más de 9%, mientras SK Hynix registraba pérdidas cercanas al 7%. En la industria automotriz, Hyundai Motor Company se desplomaba más de 14% y Kia Corporation alrededor de 12%.
Otras empresas también reportaron retrocesos significativos: el astillero Hanwha Ocean perdía más de 16%, la energética Doosan Enerbility caía casi 15% y Hanwha Aerospace retrocedía más de 6.5%.
El nerviosismo en el mercado responde a la escalada del conflicto en Medio Oriente, que ha elevado la volatilidad global y provocado un repunte en los precios del crudo, en parte por afectaciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de petróleo y gas.
Corea del Sur, altamente dependiente de las importaciones de petróleo y gas natural licuado provenientes del Golfo Pérsico, informó que está implementando medidas para asegurar el suministro energético ante un escenario de mayor inestabilidad geopolítica.



