El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recibió y besó este jueves el trofeo original de la Copa del Mundo durante una ceremonia en Brasilia, expresando su confianza en que la selección brasileña logrará su sexto título dentro de la fiesta futbolera.
En su discurso, Lula decidió omitir el repaso histórico que había preparado sobre los momentos emblemáticos de la Canarinha en los Mundiales, desde la derrota ante Portugal en 1966 hasta los goles de Romário en 1994 y la destacada actuación de 1970. “Estamos completando 24 años sin un título”, recordó, y agregó: “Estoy convencido de que vamos a ganar esta Copa”.
El mandatario destacó su encuentro con el técnico Carlo Ancelotti, resaltando su disciplina y criterio para convocar únicamente a jugadores plenamente preparados. “Cuando el entrenador es serio, los jugadores asumen su responsabilidad. Confío plenamente en que vamos a ganar”, subrayó.
La ceremonia contó con la presencia de leyendas del fútbol brasileño, tanto masculino como femenino, como Pepe, bicampeón mundial, Cafú, capitán del pentacampeonato, y Formiga, la histórica jugadora que ha participado en siete Mundiales y siete Juegos Olímpicos. Lula recibió el trofeo de manos de Cafú, siguiendo el protocolo de la FIFA, que permite que solo jefes de Estado y campeones consagrados toquen la copa de oro macizo.
El “Tour de la Copa” continúa su recorrido por 30 países miembros de la FIFA, con 75 paradas en más de 150 días, rumbo a la fiesta futbolera más grande de la historia, que contará con 48 selecciones y tres países anfitriones a partir de junio.




