Un macaco japonés de apenas siete meses se ha convertido en la principal atracción del Zoológico de Ichikawa, luego de que su historia se viralizara en redes sociales y atrajera a miles de visitantes.
El pequeño, llamado Punch, fue rechazado por su madre al nacer en julio pasado, por lo que el equipo del zoológico asumió su cuidado. Para brindarle seguridad, los cuidadores le proporcionaron un peluche de orangután que terminó por convertirse en su compañía permanente. Desde entonces, el primate duerme, se desplaza y descansa aferrado al juguete, especialmente cuando se siente intimidado por el entorno.
De acuerdo con personal del recinto, la cría fue reintroducida gradualmente al grupo de 56 macacos que habitan el parque. Videos compartidos en plataformas digitales mostraron sus primeras interacciones, inicialmente marcadas por timidez frente a otros ejemplares. Las imágenes acumularon millones de visualizaciones y generaron una ola de apoyo bajo etiquetas dedicadas al animal.
El fenómeno digital se tradujo en un aumento significativo de visitantes: durante un fin de semana reciente, el zoológico recibió cerca de ocho mil personas, cifra que duplica la afluencia habitual para esta temporada.
Actualmente, Punch continúa bajo supervisión mientras avanza en su proceso de integración. Según los cuidadores, ya participa en dinámicas propias de la manada, como el acicalamiento y el juego, en un camino gradual hacia la independencia, sin separarse del todo de su inseparable compañero de felpa.




