Un supervisor de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos fue acusado penalmente por presuntamente dar alojamiento y apoyo económico a una mujer que permanecía sin autorización migratoria en el país.
El funcionario, Andrés Wilkinson, habría permitido que la mujer y su hijo vivieran en su casa en Laredo, en Estados Unidos, pese a conocer su situación migratoria irregular.
Las autoridades investigaron el caso durante varios meses y señalan que también le habría brindado transporte y recursos financieros.Si es declarado culpable, podría enfrentar hasta 10 años de prisión federal.




