El Senado de la República comenzó la discusión de la reforma constitucional que plantea reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales de manera gradual hasta el año 2030.
La propuesta modifica el artículo 123 de la Constitución para establecer que la jornada será de 40 horas a la semana, garantizando al menos un día de descanso con goce de sueldo por cada seis días trabajados.
Aunque PRI y PAN adelantaron su voto a favor, legisladores de ambas bancadas señalaron que el texto no especifica de forma clara que los trabajadores tendrán derecho a dos días de descanso semanales.
Ante las críticas, el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, sostuvo que la propia reducción a 40 horas implica en la práctica dos días de descanso, al considerar jornadas de ocho horas diarias.
El dictamen argumenta que la medida es viable en términos constitucionales y económicos, y busca avanzar hacia un modelo laboral que priorice los derechos de las y los trabajadores, promoviendo una sociedad más equitativa y sostenible.




