Usted y yo en este espacio digital, lo hemos explorado varias ocasiones: ¿Qué es lo importante? ¿Estamos perdidos y nuestra ignorancia nos viste como túnica perpetua? Sin duda. Lo repito: los celulares y las computadoras (Inteligencia Artificial, se le dice. Ja.) Son “inteligentes”, los humanos desgraciadamente, dejaron de serlo.
Hoy se privilegia la vida de un perro o un gato… y la vida de los humanos es algo así como similar o genérica. A nadie importa. Hoy es más punible la violencia en contra de los animales, a la violencia o crímenes generados en contra de personas. Pero en México, eso llamado “crímenes atroces” ya es algo tan cotidiano y de plena vista diaria, cotidiana, sorda, que nadie repara en ello, nadie se conmueve y las redes sociales sencillamente, son mudas al respecto. No así la violencia ejercida en contra de cualquier pinche perro callejero. “Pobre perrito” les dicen. Puf.
Como atrocidad o crímenes atroces se considera pro varios organismos civiles el uso intencional de la fuerza y brutalidad física para causar muerte, laceración o maltrato extremo en contra de cualquier ser humano. Este tipo de crímenes se usa como un ariete, un arma para provocar terror y por lo general los objetivos son: humanos vulnerables (mujeres, niños, ancianos), un alto número de personas asesinadas (masacres. Las cuales dijo en su momento Andrès Manuel López Obrador, ya no había en México. Ja.) y claro, se toman como objetivos mediáticos a políticos para mandar un mensaje claro o bien, como ajuste de cuentas.
México es señero y emblemático (para nuestra desgracia, pues) en los siguientes departamentos que se consideran como atrocidades: centros de exterminio, asesinato de periodistas, linchamiento, asesinato de mujeres con crueldad extrema, masacres, calcinamiento, asesinatos con tortura, asesinato de defensores de derechos humanos y defensores de la ecología, esclavitud y trata de mujeres, jornadas diarias de violencia… la lista es larga. El dolor es demencial.
“Los crímenes atroces se consideran los crímenes más graves contra el género humano. Su condición de crímenes… se basa en la convicción de que los actos asociados a ellos afectan a la dignidad básica de los seres humanos.” Documento oficial de las Naciones Unidas.
Y usted lo sabe: quien primero lo olfateó en el ambiente, fue el mejor reportero del mundo, John Lee Anderson, quien, en el 2010 en una entrevista de banqueta, lo dejó en letra redonda en Zacatecas (tierra de Morena, tierra de narcotraficantes, de criminales y tierra ya perdida en este momento). Su cita la cual usted ya se sabe de memoria es la siguiente…
En corto:
#“Ustedes los periodistas mexicanos tienen que averiguar qué es lo que enmascara a la sociedad mexicana para encerrar en su seno tanta violencia… no es posible que tanta violencia y que criminales tan sádicos, tan imaginativamente sádicos hayan surgido de pronto en el panorama mexicano. Algo esconde la sociedad mexicana que lo fue incubando durante años y años.” ¿Qué escondemos los mexicanos y por qué somos tan brutalmente sádicos?
#Algunas noticias aleatorias del “paraíso” llamado México en manos de Morena: asesinan en un partido de futbol al menos a 17 personas en Guanajuato. Una masacre más. El 24 de enero, 10 ingenieros mineros fueron secuestrados en Sonora por una célula de los “Chapitos.” La tía y prima directas del morenista Mario Delgado (Secretario de Educación Publica Federal) Fueron asesinadas en Colima. (último día de enero y 1 de febrero). Asesinan a mujer y la meten en un tambo en Durango (1 de febrero). Atacan a balazos a Alcalde de Morelos, a su esposa y un menor (febrero). La violencia no tiene fin…



