Como habrán notado, en este espacio editorial, he mencionado reiteradamente la funcionalidad del «Modelo Coahuila» en materia de seguridad.
Y aunque faltan muchos retos por atender y aún existen muchas áreas de oportunidad en donde podemos mejorar, es una realidad que, para ser un estado fronterizo, y ser el segundo estado más seguro de México, se debe principalmente al gran andamiaje de instituciones y sobre todo a la gran coordinación entre todos.
Y aunque ya hemos hablado del papel de la Federación, del Gobierno del Estado, de las Fiscalías, de las Secretarías de seguridad, y obviamente de los Ayuntamientos, hoy quiero enfocar mi atención en el actuar del Poder Judicial en Coahuila, que, aunque casi no se menciona, resulta indispensable para que dicha estrategia funcione como «relojito suizo».
Leía las notas del Informe Anual de Resultados del Magistrado Presidente, Miguel Mery Ayup, y eso me hizo reflexionar sobre la gran relevancia que tiene el Poder Judicial para que en Coahuila exista justicia y gobernabilidad.
Vivir en un verdadero estado de derecho no es fácil de conseguir, porque implica generar equilibrios para fomentar una buena economía, paz social, resolución de conflictos y todo con total apego a certeza jurídica.
Personalmente he platicado con muchos amigos y me preguntan sobre la diferencia entre Coahuila y otras entidades, y sobre todo; ¿porqué aquí si hay resultados positivos?
Y la respuesta es sencilla, porque en otros estados, normalmente el Presidente del Poder Judicial, no suele ser aliado del Gobernador, y al no haber un rumbo claro y estratégico, en múltiples ocasiones hasta buscan cómo meterse el pie.
Cosa que en Coahuila no pasa. De hecho, nuestra entidad, es de las pocas, en donde puede haber diferencias ideológicas, pero todos vamos para el mismo rumbo.
El Congreso, el Ejecutivo, el Poder Judicial, así como los organismos autónomos, considero que hacen sinergia para que haya justicia y con ello, como les decía economía y paz social.
Desde pequeños nos enseñaron que los 3 poderes son el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, y que ninguno debe estar encima de otro.
Y afortunadamente en Coahuila veo colaboración permanente, comunicación, transparencia y sobre todo estrecha coordinación institucional.
Vimos por ejemplo también, que hicieron la inauguración de un nuevo edificio del Poder Judicial en Saltillo, lo que hará que la ciudadanía tenga un lugar digno, y de paso nos habla de sus finanzas que obviamente son sanas.
En fin, espero que así sigan, que siempre el bien mayor sea la justicia y el estado de derecho.
Aquí no deben caber «politiquerías», ni intereses privados, ni compadrazgos, espero que el trabajo del presidente Miguel Mery siga así, y que todos los jueces y juezas, así como Magistrados y Magistradas hagan su chamba.
Esperemos que el recién instalado Tribunal de Disciplina, sancione cuando un juez caiga en la ilegalidad o en la opacidad.
Que Dios siga trayendo justicia a Coahuila y que nuestro andamiaje de instituciones siga sólido para que sigamos en paz.




