Este ya no es mi mundo señor lector. Lo he repetido eternamente en diversos espacios literarios y periodísticos a lo largo del país, donde residen y reciben mis textos, como aquí. Como con don Samuel Rodríguez Martínez como dueño, empresario y jefe editor. Este ya no es mi mundo y no tengo ningún entusiasmo por el mundo el cual hoy, depreda a todos. Los celulares son “inteligentes”, los humanos dejaron de serlo.
Lea lo siguiente en voz de uno de los mejores escritores no mexicano, sino ciudadano universal, el cual, para mi fortuna, tuve oportunidad de saludarlo un par de ocasiones en Guadalajara y claro, tengo uno de sus libros dedicado y firmado de su puño y letra. Lea usted por favor:
“La ciudad en estos años cambió tanto
Que ya no es mi ciudad…”
Es el gran escritor José Emilio Pacheco. Pues sí, es mi frase machacona la cual no pocas veces la he dejado por escrito en todos los espacios periodísticos y literarios a mi alcance: “Este ya no es mi mundo.” Lo voy a repetir de nuevo: cuando me vaya, no me duele ni me va a doler dejarlo. Hacen falta este tipo de pensadores, de poetas los cuales traen la verdad en su palabra.
Avanzamos: en México como en todo el mundo, se le tiene miedo al lenguaje, a las palabras… pero no espanta a nadie los miles de decapitados, los crímenes de horror, lo que se conoce a nivel internacional como “crímenes atroces.” Muchos, hartos lectores como usted el cual hoy me favorece con su atención,
Me comentan de lo anterior. Es decir, al parecer fui el primero en alertar de lo siguiente: hoy espantan las palabras, pero no la sangría y menos los colgados, los desmembrados, las cabezas de humanos sin cuerpo alguno en este país de Morena pudriéndose al sol.
La noticia le ha dado la vuelta al país: es delito, es cosa punible decirle chiriwillo a los chiriwillos en Coahuila (Artículo 239. Código Penal). Para empezar ¿qué cosa o a quién se define como chiriwillo? ¿Y los gordos, y los feos, y los guapos, y las guapas o los secos como yo? ¿Es delito decirme o etiquetarme como flaco? ¡Dios mío, este ya no es mi mundo! Lo anterior es sólo un distractor más. Lo de fondo ya se jodió. Así de plano. Ya nadie piensa.
Ya me acabé el generoso espacio, pero vamos, va un torito: si escribo puta, ya lo hice, ¿me van a censurar? Cuando está aceptado el concepto por el Diccionario de la Real Academia Española (Sigo la edición vigésima segunda, página 1269). Bueno, a las señoritas de buen ver que venden caricias fingidas por dinero ¿cómo las definiremos para que todo mundo no se espante? ¿Hetairas, musas, edecanes, acompañantes, asistentes, becarias…? Ja. De locos. Este ya no es mi mundo. Le regalo este mundo, señor lector.
En corto:
#“Los crímenes atroces se consideran los crímenes más graves contra el género humano. Su condición de crímenes… se basa en la convicción de que los actos asociados a ellos afectan a la dignidad básica de los seres humanos.” Documento oficial de las Naciones Unidas.
#Según el documento fuente de la institución “Causa en Común” (no oficial ni aceitado por Morena, claro), en el año pasado 2025 (se están actualizando datos al momento) y sólo de enero a julio, se cometieron 260 atrocidades como mutilación, descuartizamiento y destrucción de cadáveres; 42 actos de violación agraviada; 131 asesinatos de niñas y niños; 256 actos y asesinatos de mujeres con crueldad extrema…
#Pero… es punible decirles chiriwillo a los chiriwillos. En fin, un distractor más. Y todo pez muerde el anzuelo. La ignorancia. Este ya no es mi mundo, gracias a Dios. Pronto y por mi edad, lo dejaré.




