Ciudad de México.– Ante el pronóstico de una tormenta invernal que impactará regiones del sur de Estados Unidos y el norte de México, el Gobierno federal activó un plan preventivo para reducir riesgos en el suministro eléctrico y en la disponibilidad de gas natural, informó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que las bajas temperaturas podrían generar presiones tanto en el abasto como en los precios del gas natural, combustible del que México depende en gran medida del mercado estadounidense. Recordó que situaciones similares ya han provocado afectaciones severas en el pasado, particularmente durante el evento climático registrado en Texas en 2021.
Sheinbaum explicó que, desde días previos, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Energía (Sener) han puesto en marcha acciones de prevención para garantizar la continuidad del servicio eléctrico y mitigar cualquier impacto derivado de una eventual interrupción en las importaciones de gas.
Capacidad operativa y medidas de respaldo
De acuerdo con información oficial, la CFE cuenta con más de 28 mil megawatts de capacidad de generación que no dependen del gas natural, apoyándose en plantas termoeléctricas convencionales, carboeléctricas y fuentes de energía limpia. Esta infraestructura permitiría sostener el suministro eléctrico aun en escenarios adversos.
Adicionalmente, el sistema energético nacional dispone de dos terminales de regasificación de gas natural licuado, con capacidad suficiente para reforzar el abasto en caso de disrupciones en los flujos provenientes de Estados Unidos.
Como parte del protocolo de respuesta, la CFE instaló un Grupo Directivo de Atención de Emergencias, el cual permanece en sesión permanente para dar seguimiento al desarrollo del fenómeno meteorológico, evaluar riesgos operativos y coordinar acciones inmediatas en caso de ser necesario.
Lecciones del pasado y dependencia energética
La presidenta subrayó que uno de los principales retos es la alta dependencia del gas natural importado desde Estados Unidos, lo que expone al país tanto a incrementos abruptos de precios como a posibles cortes en el suministro ante contingencias climáticas.
En febrero de 2021, una tormenta invernal en Texas provocó el congelamiento de infraestructura energética, interrumpiendo el flujo de gas hacia México. Como consecuencia, se registraron apagones en el norte del país y cortes programados en al menos 12 estados, además de pérdidas económicas millonarias y fuertes aumentos en el costo del combustible.
Sheinbaum reiteró que el actual plan de prevención busca evitar un escenario similar y garantizar que, ante cualquier eventualidad, el sistema eléctrico nacional cuente con la capacidad suficiente para responder de manera oportuna.



