La administración del presidente Donald Trump dio a conocer un ambicioso proyecto para la reconstrucción de la Franja de Gaza, el cual plantea transformar el enclave palestino en un polo urbano y económico con decenas de rascacielos, zonas turísticas e infraestructura estratégica, en un plazo inicial de tres años.
La propuesta fue presentada durante el Foro Económico Mundial en Davos por Jared Kushner, empresario inmobiliario y yerno del mandatario, quien expuso el plan maestro ante líderes políticos y económicos como parte de la recién creada Junta de Paz, un organismo impulsado por Washington para supervisar el alto al fuego en Gaza y otros conflictos internacionales.
El proyecto concibe una profunda reconfiguración territorial del enclave, severamente afectado por el conflicto armado iniciado tras los ataques de Hamás en octubre de 2023. De acuerdo con la presentación, el desarrollo priorizaría la franja costera del Mediterráneo, donde se prevé la construcción de alrededor de 180 torres residenciales y hoteleras, además de un puerto de gran escala orientado al comercio y al turismo.
Hacia el interior, el plan contempla nuevas zonas habitacionales, parques, complejos industriales, centros tecnológicos y logísticos, así como un aeropuerto ubicado en la frontera con Egipto. La inversión estimada para concretar el proyecto supera los 25 mil millones de dólares, aunque no se ha definido una fecha precisa para el inicio de las obras.
Rafah, en el sur de Gaza, sería el primer punto de arranque del plan. Kushner señaló que la reconstrucción de esta ciudad podría completarse en un periodo de entre dos y tres años, con más de 100 mil viviendas, cientos de escuelas, espacios culturales y centros médicos. Según las proyecciones del equipo de Trump, el desarrollo permitiría detonar la economía local hasta alcanzar un valor de 10 mil millones de dólares en la próxima década y generar cientos de miles de empleos.
No obstante, el inicio del proyecto estaría condicionado al desarme total de Hamás, lo que añade un componente político y de seguridad que ha generado escepticismo en la comunidad internacional. Varios países europeos han expresado reservas sobre la Junta de Paz, argumentando posibles conflictos con el derecho internacional y los acuerdos de Naciones Unidas. Mientras algunos gobiernos como Israel, Argentina y Egipto han aceptado integrarse, otras naciones, entre ellas España, Francia y Suecia, han rechazado participar.
En paralelo al anuncio sobre Gaza, Trump elevó el tono en otros frentes de política exterior. El mandatario aseguró que Estados Unidos ha desplegado una “flota significativa” en zonas cercanas a Irán, en medio de protestas internas en ese país y crecientes tensiones regionales. Aunque no dio detalles, especialistas han reportado movimientos recientes de portaviones estadounidenses hacia el océano Índico.
Más tarde, a través de redes sociales, Trump ironizó sobre el papel de la OTAN al sugerir que la alianza militar podría ser invocada para resguardar la frontera sur de Estados Unidos, una declaración que volvió a encender el debate sobre migración, seguridad y el uso político de los compromisos internacionales



